¿Existe algo esencial detrás de cada
religión que acerque al hombre a su máxima
potencialidad de destino y a la felicidad? ¿Son necesarias las religiones para llegar a ello
o existen otros caminos?
potencialidad de destino y a la felicidad? ¿Son necesarias las religiones para llegar a ello
o existen otros caminos?
Y
seguimos buscando la respuesta.
Desde
épocas inmemoriales las gentes han creado a su imagen y semejanza un
ídolo, un hermano mayor, una excusa, un responsable...
ídolo, un hermano mayor, una excusa, un responsable...
Cuando
la humanidad tenía miedo, Dios era el protector, Dios era ese omnipotente
ser que ayudaría a los descarriados, que ampararía a los desvalidos... Cuando la
humanidad era guerrera cambiaba los atributos de Dios, y Éste se convertía en un extraño
guerrero celestial que limpiaría el mundo de infieles... Cuando la humanidad era salvaje
Dios era ese gran vengador que ordenaba pagar ojo por ojo y que no puede permitir que
se quede sin responder una afrenta... Cuando la humanidad es tecnológica Dios se
encuentra en la máquina y toda la vida se resume en circular a su alrededor...
ser que ayudaría a los descarriados, que ampararía a los desvalidos... Cuando la
humanidad era guerrera cambiaba los atributos de Dios, y Éste se convertía en un extraño
guerrero celestial que limpiaría el mundo de infieles... Cuando la humanidad era salvaje
Dios era ese gran vengador que ordenaba pagar ojo por ojo y que no puede permitir que
se quede sin responder una afrenta... Cuando la humanidad es tecnológica Dios se
encuentra en la máquina y toda la vida se resume en circular a su alrededor...
Y
de vez en cuando nos preguntamos si Dios pertenecerá a alguna religión... más
que a
otra...
otra...
Y
seguimos buscando la respuesta.
Y
lo disfrazamos con nuestras ropas y le ponemos nuestro nombre, porque quien
tiene el nombre tiene la esencia, porque quien es capaz de nombrar algo es capaz de
hacerlo latir dentro de sí mismo... y así encontramos a Dios cerca, a un Dios cercano
que además tiene un nombre que nos resulta familiar.
tiene el nombre tiene la esencia, porque quien es capaz de nombrar algo es capaz de
hacerlo latir dentro de sí mismo... y así encontramos a Dios cerca, a un Dios cercano
que además tiene un nombre que nos resulta familiar.
Y
miramos a nuestro alrededor. Y vemos que allí donde miremos hay un Dios con la
forma de una persona. Y vemos que cada Dios es diferente, que en cada uno tiene un
nombre... unas ropas... un color... ¿de qué color es la piel de Dios?
forma de una persona. Y vemos que cada Dios es diferente, que en cada uno tiene un
nombre... unas ropas... un color... ¿de qué color es la piel de Dios?
Y
a la vez sentimos que está dentro de nuestro corazón ¿será el mismo Dios el que
late en mí que el que late en tí? No, no puede ser. Es diferente. O ¿quizá es sólo una ilusión?
¿Será "mi" Dios el verdadero? ¿Se acerca más mi corazón a Él o Él a mi corazón?
late en mí que el que late en tí? No, no puede ser. Es diferente. O ¿quizá es sólo una ilusión?
¿Será "mi" Dios el verdadero? ¿Se acerca más mi corazón a Él o Él a mi corazón?
Pero
mi corazón no siente al mismo Dios que siente el tuyo. Mi Religión no es la
tuya.
¿Cuál está mas cerca de Él? ¿De cuál está Él más cerca?
¿Cuál está mas cerca de Él? ¿De cuál está Él más cerca?
Tenemos
que buscar una respuesta.
Y
¿quién es Dios? ¿Tiene que acercarse Él a mí o yo a Él? ¿Tengo que pedirle o
tengo que ofrecerle? ¿Tengo que ofrecerle o tengo que ofrecerme? ¿Y si estoy
equivocado y, después de todo Dios no es de mi religión? ¿Y si... Dios no es de ninguna?
tengo que ofrecerle? ¿Tengo que ofrecerle o tengo que ofrecerme? ¿Y si estoy
equivocado y, después de todo Dios no es de mi religión? ¿Y si... Dios no es de ninguna?
Y
ante tanta incógnita preferimos no hacernos más preguntas. Quizá sea mejor
apartar
a Dios de nuestra vida... bueno... no apartarlo, pero... ya será lo que sea. Mejor quizá es
centrarnos en cosas más tangibles, menos metafísicas... menos religiosas.
a Dios de nuestra vida... bueno... no apartarlo, pero... ya será lo que sea. Mejor quizá es
centrarnos en cosas más tangibles, menos metafísicas... menos religiosas.
Sí,
puede que sea mejor volver a pensar en nuestro trabajo. Al fin y al cabo nadie
come por pensar en Dios. Dios no alimenta... al menos ... el estómago.
come por pensar en Dios. Dios no alimenta... al menos ... el estómago.
Pero
no es tarea fácil. ¡Cuánto se trabaja por no trabajar! No resulta un camino
llevadero pretender apartar a Dios de la vida cotidiana. A pesar de que
pretendamos no plantearnos si dentro de los corazones de toda esa gente a la que
vemos está o no está Dios, su no-búsqueda nos lleva de nuevo a caminos pedregosos.
llevadero pretender apartar a Dios de la vida cotidiana. A pesar de que
pretendamos no plantearnos si dentro de los corazones de toda esa gente a la que
vemos está o no está Dios, su no-búsqueda nos lleva de nuevo a caminos pedregosos.
En
nuestro alrededor el verdadero dios es el dinero, el poder. A dios no le gustan
los
débiles; hay que tener poder... para tener poder... hay que tener dinero...
débiles; hay que tener poder... para tener poder... hay que tener dinero...
...
y ¿para qué queremos el poder? ¿Para qué queremos el dinero? Bueno, quizá
creemos
que, si bien ninguno de los dos nos va a dar la felicidad, al menos son unos buenos calmantes
para los nervios... pero no la dan.
que, si bien ninguno de los dos nos va a dar la felicidad, al menos son unos buenos calmantes
para los nervios... pero no la dan.
Es
más, a veces -¿la mayoría?- sólo sirven para recordarnos que nuestros nervios
siguen ahí.
¿Estaremos
haciendo algo mal?
Hay
que buscar una respuesta.
Y
volvemos a mirar a nuestro alrededor... bueno, a lo mejor lo hacemos de
reojo... pero
miramos a nuestro alrededor. Y volvemos a vislumbrar que en esos corazones hay algo... algo
que no nos atrevemos a mirar...
miramos a nuestro alrededor. Y volvemos a vislumbrar que en esos corazones hay algo... algo
que no nos atrevemos a mirar...
Hay
un intento de búsqueda de la felicidad. La vida es una constante búsqueda de la
felicidad, y la mayor parte de las veces perdemos la felicidad buscando el camino por el
que se llega a la felicidad.
felicidad, y la mayor parte de las veces perdemos la felicidad buscando el camino por el
que se llega a la felicidad.
Y
si... después de todo... al intentar huir de ese Dios incognoscible y de esa
religión
insegura, nos hemos trasladado a un mundo en el que hemos deificado lo que podemos tocar.
¿Es que estamos intentando acercar a Dios a nosotros?
insegura, nos hemos trasladado a un mundo en el que hemos deificado lo que podemos tocar.
¿Es que estamos intentando acercar a Dios a nosotros?
Hemos
tratado al dinero y al poder como si fueran el verdadero Dios. Hemos
substituido nuestras creencias en el Dios del corazón de la gente por un dios social, por
un dios legal...hemos cambiado los dogmas por las leyes... hemos cambiado la creencia
en la religión por la religión de la sociedad... Hemos rendido culto divino a algo que nos
hemos inventado nosotros por no rendir culto divino a Algo que nos ha inventado a nosotros.
substituido nuestras creencias en el Dios del corazón de la gente por un dios social, por
un dios legal...hemos cambiado los dogmas por las leyes... hemos cambiado la creencia
en la religión por la religión de la sociedad... Hemos rendido culto divino a algo que nos
hemos inventado nosotros por no rendir culto divino a Algo que nos ha inventado a nosotros.
Dios
mío ¡volvemos a empezar! ¿volvemos a empezar? ¿no nos hemos encontrado
con que algo dentro de nosotros no nos permite engañarnos a nosotros mismos? ¿Qué
será ese algo? No puede ser Dios. ¿No puede ser Dios? ¿Está dentro de mí o yo dentro
de Él? Si es Uno... ¿por qué no es el Dios que yo veo como el Dios que tú ves?...
con que algo dentro de nosotros no nos permite engañarnos a nosotros mismos? ¿Qué
será ese algo? No puede ser Dios. ¿No puede ser Dios? ¿Está dentro de mí o yo dentro
de Él? Si es Uno... ¿por qué no es el Dios que yo veo como el Dios que tú ves?...
Y así seguimos intentando ver un árbol a
través de unos pequeños agujeros en el denso
muro. Y quien mira desde el más bajo de todos y ve las raíces que sobresalen de la tierra
dice "Vaya, es un nido de serpientes". Y quien mira desde el agujero de la mitad del muro
dice "No, por lo que yo puedo ver, es una columna". Y es quien mira desde el agujero
más alto quien asevera "Sois unos ignorantes, yo, que tengo el mejor puesto de observación,
os puedo asegurar que en realidad es un verde bosque de pequeñas hojas que se une con el
cielo".
muro. Y quien mira desde el más bajo de todos y ve las raíces que sobresalen de la tierra
dice "Vaya, es un nido de serpientes". Y quien mira desde el agujero de la mitad del muro
dice "No, por lo que yo puedo ver, es una columna". Y es quien mira desde el agujero
más alto quien asevera "Sois unos ignorantes, yo, que tengo el mejor puesto de observación,
os puedo asegurar que en realidad es un verde bosque de pequeñas hojas que se une con el
cielo".
Y
Dios, que es quien ha creado el árbol y quien ha puesto el muro en el medio,
mientras
espera con paciencia que veamos el error... condescendientemente sonríe.
espera con paciencia que veamos el error... condescendientemente sonríe.
Y
seguimos buscando la respuesta.
No entendemos que es Dios y por eso le damos un aspecto humano, que inocentes, y le ponemos un nombre y creamos una religión que presuntamente será la palabra de Dios, los deseos de Dios para con los hombres. Pero eso tiene truco porque al final llevamos la sardina a nuestra ascua, y usamos esa religión para limitar, para dar miedo, para que el otro haga lo que queremos que haga siendo temeroso de Dios. Todas las religiones, ninguna se libra de esto. Para mi Dios no es religión, la espiritualidad del hombre puede ser divina, la religión jamás. Esa partícula divina puede estar en el interior de todos y cada uno de nosotros, y por nombrar a uno de tantos "representantes de Dios" en la tierra Jesús dijo "Yo soy el hijo de Dios" y podemos responderle "y todos nosotros" porque creo que todos formamos parte de esa chispa divina, todos tenemos esa partícula en nuestro interior que nos conecta, si la encontramos, con nuestra divinidad. Para todo lo demás, hágase usted de cualquiera de las miles de religiones, y verá lo que es bueno.
ResponderEliminarRecuerdo que alguien dijo una vez algo así:
ResponderEliminarSi tú tienes una opinión con respecto a algo, es una opinión.
Si tienes una opinión con respecto a la trascendencia, es una creencia.
Si dos o más personas tienen la misma creencia, es una compartición de creencia.
Si esas personas quieren que los demás opinen como ellos, es una religión.
Y creo que es así. El problema de las religiones es que acaban derivando en doctrinalismos y ritos que pierden el significado. Y creo, como tú, que el significado es encontrar esa chispa divina que tú dices y que todos tenemos en nuestro interior. Porque si es cierto que nada hay fuera de Dios, por narices tenemos que estar dentro, y no podemos estar dentro sin tener una parte de Él. Incluso sin ser en cierto modo Él, aunque no seamos conscientes de ello. Y quizá es ese el trabajo. Ser conscientes de que somos una emanación divina.